• PARA LA MASA:
  • 500 gr. de harina
  • 4 yemas
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharada de aceite
  • Agua
  • PARA EL RELLENO:
  • 2 boniatos
  • Nata para cocinar
  • 8 cucharadas de almendras laminadas y tostadas
  • Ralladura de una naranja
  • 6 cucharadas de chocolate 100% cacao rallado
  • Sal
  • Pimienta blanca
  • 5 clavos de especia (de olor) molidos
  • PARA LA SALSA:
  • Dos naranjas
  • Dos vasos de vino blanco
  • Una rama de canela

La receta de ravioli hoy es una receta muy original que se puede tomar tanto como postre como aperitivo y que mezcla sabores tan dispares como el boniato (salado) y el chocolate (dulce).

Para empezar, pon las manos en la masa y sigue los pasos para elaborar la pasta de los ravioli, que reservaremos mientras realizamos el relleno de los mismos. Sigue los pasos que detallo en el enlace: “Cómo elaborar la masa para los ravioli“.

Reserva la masa, y empieza a elaborar el relleno:

  1. Pincha los boniatos e introdúcelos en el horno, previamente precalentado, y deja que se asen hasta que estén en su punto (utiliza el pincho para corroborar que entre y salga con suavidad).
  2. Cuando estén listos, pélalos, introdúcelos en un bol y bátelos hasta conseguir una masa densa y homogénea.
  3. A continuación, añade dos chorros de nata, las almendras, la ralladura de naranja, el chocolate, salpimenta e introduce el clavo.
  4. No batas: simplemente ayúdate de una cuchara de madera para mezclar bien estos ingredientes. Hazlo concienzudamente, debe quedar todo bien homogéneo.
  5. Reserva.

En la encimera, coloca las tiras de los ravioli y móntalos con el relleno que has preparado. Para ello, ten en cuenta dejar el espacio suficiente entre los montones del relleno para que puedas sellar bien los ravioli. Recuerda que puedes darle la forma que quieras a los ravioli: redondos, cuadrados, triangulares, ayudándote de moldes, etc. Cuanto más original sea, más creativo quedará el plato.

Asegúrate de sellar bien los ravioli con el huevo para evitar que se abran.

En una sartén, pon abundante aceite a calentar y, a diferencia de la mayoría de los ravioli que se cuecen, fríelos a fuego medio, sin que lleguen a dorarse. Ve sacándolos y déjalos en un papel para que absorban la mayor cantidad de aceite posible.

Déjalos reposar y elabora la salsa:

  1. En una ollita, hierve el zumo de las naranjas, el vino y la rama.
  2. Deja que se reduzca a la mitad.
  3. Añade una cucharada de maicena que habrás disuelto con un poco de agua o vino y remueve bien hasta que espese.
  4. Retira y deja enfriar.

Emplata los ravioli, rociando la salsa en cada uno de los platos y disfruta de un sabor muy original.

¡Que aproveche!