• PARA LA MASA:
  • 250 gr. de harina
  • 225 gr. de mantequilla fría y cortada en cubitos
  • 1 cucharada de azúcar
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 huevo
  • 2 cucharadas de leche (30 ml.)
  • Canela en polvo
  • PARA EL RELLENO:
  • 1 kg. de manzanas
  • 150 gr. de azúcar
  • 250 cc. de agua
  • 1 chorrito de esencia de vainilla

Esta receta de ravioli es para preparar un postre o una merienda. Es una merienda sana para los más pequeños de la casa puesto que es una forma deliciosa de que coman fruta.

Para empezar, iniciarás la preparación de la masa del ravioli, muy diferente a la tradicional, porque esta masa es mucho más dulce:

  1. Mezcla la harina, la sal y el azúcar con una varilla.
  2. Incorpora la mantequilla y mezcla hasta que obtengas migas.
  3. Bate el huevo con la leche y polvos de canela y añade esta mezcla a las migas hasta que obtengas una masa blanda y no pegajosa. Si hace falta pon un poco más de leche.
  4. Divide la masa en dos partes y envuélvela con papel film.
  5. Deja que se reserve como mínimo 2 horas. Mi consejo es que prepares la masa por la noche, y trabajes en ella a la mañana siguiente.

Precalienta el horno a 180º y prepara la superficie donde trabajarás con la masa del ravioli, enharinándola. Extiende la masa con ayuda de un rodillo hasta conseguir un grosor de 1/2 cm.

Para preparar el relleno:

  1. Pela las manzanas, córtalas en cuartos y sácales las semillas.
  2. En una olla introduce agua, el azúcar, la vainilla y ponla sobre el fuego hasta que se forme un almíbar.
  3. Añade las manzanas y deja que cueza a fuego lento hasta que el almíbar se reduzca.
  4. Reserva

A continuación, dispón una de las tiras y realiza los montoncitos del relleno de manzana, colocándolos separadamente para poder montar los ravioli. Corta los ravioli, séllalos con el tenedor o dedos y pincela con huevo para evitar que la pasta se abra.

Pincha con el tenedor o con un palillo la superficie.

Extiende papel para hornear en una bandeja de horno y coloca los ravioli un poco separados. Hornea durante unos 20/25 minutos o hasta que observes que estén dorados.

Buenísimos como merienda, y como postre, acompáñalos con una bola de helado de chocolate o vainilla.