• Para la masa:
  • 4 tazas de harina con polvos de hornear
  • 2 huevos
  • 2 yemas
  • 2 cucharadas grande de manteca derretida y tibia (no caliente)
  • 2 cucharaditas de vinagre
  • 1 taza o más de agua tibia.
  • 1 de pizca de sal
  • Para el relleno:
  • 250 gramos de cobertura de chocolate negro
  • 160 gramos de avellanas tostadas y peladas
  • 200 gramos de leche
  • 1600 gramos de azúcar de caña integral
  • 60 gramos de mantequilla
  • 100 gramos de almendras
  • Para la salsa:
  • Canela
  • Azúcar Glas

La receta de hoy es para elaborar ravioli como postre. Para ello, elaborarás el ravioli como si fuera wantán o wonton con un relleno de chocolate y avellanas, que con le crujir del ravioli frito no podrás resistir la tentación de comer más y más…

Para elaborar la masa del ravioli:

  1. Cola la harina para que quede más tamizada.
  2. Haz un agujero en el centro de la montaña de harina e incorpora el huevo, la yema, la manteca derretida, una pizca de sal, el vinagre y la taza de agua tibia.
  3. Bate el contenido con un tenedor, y observa como se va incorporando la harina poco a poco.
  4. No dejes de remover por un par de minutos, hasta que la mezcla se vaya haciendo densa.
  5. Cuando se haya densado, amasa con las manos toda la masa hasta que se mezcle todo de forma homogénea.
  6. Si notas que le falta agua, humedece tus manos y sigue amasando. Si notas le falta harina, le espolvoreas un poco más.
  7. Amasa durante unos 10 minutos hasta que la masa no se pegue en tus manos.
  8. Reserva.

Para elaborar el relleno:

  1. Tritura las avellanas con el azúcar, agrega la leche y bate hasta formar una crema sin grumos.
  2. Funde el chocolate al baño maría con la mantequilla hasta que queden bien mezclados.
  3. Junta las dos cremas y bate de nuevo hasta formar una crema homogénea, lisa y suave.
  4. Espolvorea la almendra picada sobre la crema de chocolate y remueve para que quede todo mezclado.

Monta los ravioli, rellenándolos con el relleno que acabas de preparar. Ayúdate de un tenedor para cerrar los ravioli y pinta con la yema del huevo todos los ravioli para sellarlos.

En una sartén con aceite hirviendo, fríe los ravioli hasta que queden dorados. Retíralos y colócalos sobre papel absorbente para que absorba el aceite sobrante.

Para la salsa:

  1. Mezcla el azúcar glassé con un poco de canela.
  2. Espolvorea los ravioli.

¡Y disfruta de este manjar!