• PARA LA MASA:
  • 500 gr. de harina
  • 4 yemas
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharada de canela
  • 1 cucharada de aceite
  • Agua
  • PARA EL RELLENO:
  • Un bote grande de Nutella
  • Opcional: frutos secos picados
  • PARA LA COBERTURA:
  • Un puñado de avellanas o almendras
  • Azúcar glasé

Esta receta de ravioli es un regalo para los sentidos, un dulce exquisito para los más pequeños de la casa, y los no tan pequeños. La receta que presento hoy no es salada, así que para los más golosos, es una recomendación muy acertada.

Para empezar, prepara la masa para los ravioli siguiendo los pasos que explico en “Cómo hacer la masa para los ravioli” con el añadido de poner una cucharada de canela.

Cuando hayas elaborado la masa, resérvala y mientras calienta levemente el bote de Nutella, Nocilla o cualquier otra crema de cacao al baño María para poder hacer el relleno de forma más fácil y menos “pringosa”.

Si te gustan mucho los frutos secos, puedes añadir a la crema de cacao, cualquier tipo de fruto seco picado, como avellana, almendra, pistacho, nuez, etc. Si decides añadir algún fruto seco, no olvides mezclar bien la pasta para que quede homogéneo.

Recupera la masa, y dispón las tiras para realizar el montaje de los ravioli. Una vez hayas calentado muy levemente la crema de cacao al baño María, dispón en montoncitos los ravioli, y séllalos bien con huevo, de forma que a la hora de freírlos no se abran.

Una vez tengas todos los ravioli montados, en una sartén con aceite hirviendo ve friendo los ravioli hasta que queden algo doraditos y los retiras.

Coloca los ravioli sobre papel absorbente para que chupe todo el aceite sobrante y a continuación cúbrelos con azúcar glasé.

Mientras, hornea hasta que queden doradas las avellanas que previamente hayas picado y espárcelas sobre los ravioli.

El resultado de esta receta de ravioli dulce es espectacular. Muy recomendable para los amantes de las cremas de cacao. Además, puedes servirlos fríos o calientes.

¡Que los disfrutes!