• PARA LA MASA:
  • 500 gr. de harina
  • 4 yemas
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharada de aceite
  • Agua
  • PARA EL RELLENO:
  • 200 grs. de espinacas
  • 400 grs. de ricotta
  • 130 grs. de sobrasada
  • Sal
  • Pimienta
  • PARA LA SALSA:
  • 80 grs. de mantequilla
  • 60 grs. de harina
  • 800 ml. leche
  • 2 cucharadas soperas de sobrasada
  • 1 cucharadita de nuez moscada molida
  • Sal
  • Pimienta

Con el otoño, llegan las matanzas y con las matanzas las exquisitas sobrasadas. La sobrasada no solo se puede comer cruda con pan, sino que es una exquisitez cuando se asa con el fuego de la chimenea… ¡Una delicia! Pero también podemos aprovechar la sobrasada para hacer unos ravioli muy adaptados a los ingredientes típicos de este otoño: los ravioli de sobrasada con espinacas y ricotta con salsa bechamel.

Empecemos.

Prepara la masa de los ravioli tal y como explico detalladamente en el enlace “Cómo preparar masa para ravioli“. Reserva la masa y, mientras tanto, empieza a elaborar el relleno de los ravioli.

 Sigue los siguientes pasos:

  1. En una sartén con aceite, incorpora las espinacas cortadas y sofríe durante unos 3 minutos a fuego alto.
  2. Incorpora la ricotta y la sobrasada y mezcla.
  3. Salpimienta y vuelve a mezclar bien con ayuda de una cuchara de madera.
  4. Retira.

A continuación, prepara las tiras sobre la encimera y procede a montar los ravioli, de forma que dejes un espacio suficiente como para realizar los montones con el relleno, colocar la otra tira encima, y puedas sellarlo bien con ayuda de un pincel, que humedecerás con huevo batido y que actuará como sellador de los bordes del ravioli.

Cuece los ravioli en una olla con abundante agua hirviendo, aceite y sal, durante 7 minutos. Escurre.

A continuación, procede a elaborar la salsa bechamel:

  1. En un cazo, derrite la mantequilla.
  2. Añade la harina y mezcla hasta que formes una masa.
  3. Incorpora la leche poco a poco y remueve sin parar hasta que se espese.
  4. Incorpora la cucharada sopera de sobrasada y calienta hasta que quede integrada en la bechamel.
  5. Salpimenta y espolvorea con la nuez moscada.

Emplata los ravioli con platos precalentados previamente y salsea sobre los ravioli la salsa que acabas de elaborar. Puedes servirlos con un recipiente con queso parmesano para aquellos amantes del queso que quieran darle un último toque a los ravioli.

¡Bon apetit!