• 2 calabacines grandes
  • 150 gr. de foie gras
  • 150 gr. de setas variadas
  • 200 ml. de leche
  • 1 cucharada de harina
  • 60 gr. de queso fresco
  • 1 cebolla chalota
  • 2 dientes de ajo grandes
  • 4 cucharadas de pan rallado
  • Pimienta negra
  • Nuez moscada
  • Miel
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra

Sorprende a tus invitados con unos exquisitos entrantes de ravioli muy originales, puesto que no están elaborados con la tradicional masa, sino que tienen un toque de verdura que derretirá a los afortunados que tengan el gusto de comerlos.

Es una receta fácil, que no necesita tanta elaboración como cuando se prepara la masa casera del ravioli.

Estos son los pasos que debes seguir para elaborar los ravioli de calabacín.

Para el relleno:

  1. Pon una sartén al fuego con un poco de aceite a freír. Cuando esté listo, rehoga las setas con un diente de ajo hasta que quede el contenido dorado.
  2. Mete el contenido en una jarra de batir y con la batidora procede a hacer una crema.
  3. Pica la cebolla chalota y, en la misma sartén donde se frieron las setas y el ajo, dórala y a continuación añade la cucharada de harina. Deja que se tueste un poco.
  4. Añade la leche, pimienta negra, nuez moscada y sal al gusto.
  5. Remueve todo el contenido con unas varillas hasta obtener una especie de bechamel.
  6. A continuación, añade la crema de setas y ajo que habías batido y el foie gras. Remueve bien.
  7. Añade el pan rallado y remueve todo bien hasta que consigas la consistencia deseada para hacer el relleno de los ravioli.
  8. Retíralo de la sartén.

Para el ravioli de calabacín:

  1. Corta los calabacines a lo largo haciendo tiras muy finas.
  2. En una plancha, pon todas las tiras de los calabacines con un poco de aceite y sal.
  3. Retíralos.

Para la salsa:

  1. En una jarra de batidora, incorpora las láminas de calabacín que son más desiguales (y que por tanto no darán para envolver el relleno del ravioli) junto al queso fresco y un diente de ajo, sal, pimienta y un chorrito de aceite.
  2. Tritúralo todo hasta conseguir una salsa homogénea.

Dispón los platos calientes y monta los ravioli en cada uno. Para ello, debes colocar las tiras de calabacín en una cruz, pon un montón del relleno de setas y foie gras en medio de la cruz, abrazas el relleno con las tiras del calabacín y le das la vuelta. Al lado de los ravioli, pon un poco de salsa y decora el plato con un chorrito de miel.