Hoy quiero presentaros una receta muy original de preparar y comer los ravioli: con ensalada. Porque en verano y el calor nos cuesta más comer los ravioli calientes. Atenta.

Para empezar prepara la masa de los ravioli, siguiendo los pasos que desarrollo en “Cómo preparar masa para ravioli“. Una vez tengas la masa preparada resérvala, y procede a elaborar el relleno.

Puedes elegir el relleno de ravioli que más te apetezca (revisa la elaboración de los diferentes rellenos que explico en las recetas de ravioli de la web), pero yo me decanto por los tradicionales ravioli rellenos de carne. Para ello, sigue los siguientes pasos:

  1. En una sartén con aceite hirviendo, echa la cebolla picada finamente a cuadritos con el ajo también muy finamente picado.
  2. Cuando esté dorada, introduce la carne picada que salpimentarás.
  3. Deja que se dore un poco, dando vuelta y vuelta.
  4. A mí me gusta ponerle un chorrito de vino blanco para potenciar el sabor, pero esto es totalmente opcional y al gusto de la persona.
  5. Retira y reserva.

Antes de montar los ravioli, corta el queso en dados y ponlo a macerar en un bol con albahaca picada, el zumo de limón, 5 cucharadas de aceite, sal y pimienta al gusto, durante 30 minutos.

Mientras macera el contenido del bol, procede a montar los ravioli. Con una de las tiras, haz montoncitos pequeños del relleno, bien separados, y cúbrelos con la otra tira. Córtalos dándole forma al ravioli, presionando con un tenedor las oberturas y sellándolos con huevo para que evitar que se abran durante la cocción.

A continuación, procede a hervir los ravioli en una olla con bastante agua, aceite y sal, durante 7 minutos. Escúrrelos.

Para elaborar la ensalada:

  1. Corta el pan en dados, fríelos y reserva.
  2. Pica el beicon menudo y fríelo en su propia grasa a fuego fuerte, hasta que quede crujiente. Resérvalo.
  3. Mezcla los ravioli con la maceración de queso y albahaca y déjala enfriar.
  4. Cubre una fuente de ensalada con la lechuga variada y pon encima la mezcla de pasta y queso macerado, reservando el aceite de la maceración, que rectificarás si es necesario para utilizarlo como aliño.
  5. Pon el pan frito y el beicon encima de la ensalada y aliña con el aceite rectificado.

Te aseguro que será una de las mejores ensaladas que hayas probado, y el ravioli su protagonista. ¡Que aproveche!