Sabemos los beneficios que tiene el consumo de pasta en nuestra dieta alimenticia, por algo la dieta mediterránea es de las mejores, sin embargo, hay un abuso de las harinas blancas o refinadas. Si bien es cierto que ha estado muy de moda durante las últimas décadas, cada vez son más los consumidores que, con el fin de comer más sano, se inclinan más por el consumo de harinas integrales.

Pero, realmente, ¿qué diferencias existen entre ambas? La principal diferencia es que de la harina integral se aprovecha todo, mientras que la harina blanca pasa por un sistema de procesado que separa el grano de trigo de algunos de sus componentes. Descubramos de qué componentes hablamos y cómo afecta esto a su todo:

  • La harina integral es más nutritiva que la harina blanca o refinada, ya que contiene almidón de salvado y germen, nutrientes que se separan en el caso de las harinas blancas. Por esta razón, la harina integral contiene fibra, grasas saludables, minerales y vitaminas, muy beneficiosas para nuestro organismo.
  • La harina integral tiene menos calorías que la harina blanca.
  • La harina integral no contiene productos químicos.
  • La harina blanca necesita mucho menos tiempo de cocción que la harina integral.
  • La harina integral sacia mucho más que la harina blanca.
  • La harina blanca tiene muchos más partidarios por su sabor.

Como puedes observar, aunque ambas harinas son sanas, la harina integral es mucho más beneficiosa para la salud, hasta tal punto que nos puede ayudar a prevenir ciertas enfermedades del corazón, páncreas o digestivas.

A la hora de cocinar raviolis integrales tan solo tienes que tener en cuenta que el tiempo de cocción es mucho mayor que cocinar el ravioli común, por tanto, cualquier receta de ravioli de esta web es perfecta para cocinar, teniendo en cuenta que tendrás que cambiar la harina blanca por la integral.