• PARA LA MASA:
  • 500 gr. de harina
  • 4 yemas
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharada de aceite
  • Agua
  • PARA EL RELLENO:
  • 400 gr. de salsa de tomate
  • 200 gr. de queso mozzarella
  • 2 cucharadas de orégano
  • Sal
  • Pimienta

Los ravioli tradicionalmente son hervidos cuando ya se han montando, y una vez hervidos se salsean. Pero hoy, quiero sorprenderos con una receta de ravioli al horno que gustará sobretodo a los más pequeños de la casa, y como no, para los amantes de las pizzas: nada tan delicioso que comer ravioli crujientes y saborear lo que hay en el interior… Una delicia…

Para empezar, procede a elaborar la masa para los ravioli. Los pasos para su elaboración son exactamente los mismos, por tanto, síguelos en el enlace “Cómo preparar la masa para los ravioli“.

Una vez tengas las tiras listas, procede a preparar el relleno:

  1. En un bol, mezcla la salsa de tomate, el queso cortado a daditos, el orégano y salpimienta.
  2. Mezcla bien los ingredientes con un cuchara de madera para que a la hora de montar los ravioli, se puedan saborear todos los ingredientes.
  3. Enciende el horno y precalienta a 200 grados.

Prepara una tira sobre la encimera, y coloca montoncitos del relleno que acabas de preparar, bien separados para que puedas montar los ravioli. Recuerda cortarlos bien, y sellarlos con huevo para que no se abran y pueda escaparse el relleno.

Cuando tengas los ravioli preparados, enharina bien la bandeja donde hornearás los ravioli para evitar que se peguen.

Coloca los ravioli en la bandeja y hornéalos a 210 grados de temperatura aproximadamente unos 10-12 minutos. Vigila que la masa consiga ese color dorado que la hace tan apetecible.

En platos precalentados, coloca los ravioli y espolvorea un poquito de orégano.

Sírvelos y ¡buen provecho!. Observarás cómo tus invitados los comerán con un buen disfrute.

Al relleno de los ravioli al horno, puedes añadirle todos los ingredientes que quieras: cebolla, champiñones, jamón york, atún, aceitunas, etc. Prueba con varios ingredientes y sorprende a tus comensales.

Agradecimiento: Silvia Icart (receta y fotografía)